
El Homo experimentalis evoluciona
John A. List
El cambio fundamental en las ciencias sociales es como ir más allá del análisis
de correlación para proveer pruebas de las causas. Los economistas desde siempre
usaron modelos precisos y técnicos econométricos para responder a preguntas
casuales usando variaciones en forma natural para producir datos (1). Cada vez
más, las ideas sobre la causalidad son también adquiridas mediante el uso de la
experimentación controlada. En este enfoque, la causalidad suele ser
identificada a través del azar, más que con experimentos controlados utilizados
en ensayos de drogas. En economía, los experimentos de laboratorio se han
utilizado para testear teorías, prestar importantes conocimientos cualitativos,
y proporcionar un primer vistazo a lo que puede suceder en un sistema económico.
Para complementar lo que ocurre en el laboratorio y en la naturaleza con los
datos económicos estudios destinados a recoger datos a través de experimentos de
campo se han vuelto cada vez más frecuentes durante el último decenio. Esos
experimentos son un matrimonio muy útil entre lo que ocurre en la teoría y en la
vida real, en el sentido de que representan una mezcla de control y el realismo
por lo general no se logra en la teoría o con datos originales.
Los economistas usan tres tipos de experimentos de campo para tomar como
muestras poblaciones y situaciones (2). Los experimentos de campo prácticos
comparten algunas de las características convencionales de laboratorio de
experimentos, pero utilizan una parte de la población de interés. Los
experimentos de campo delimitados cuentan con importantes características
situacionales del mercado de interés debido a la imposición de decisiones en su
contexto natural y por ello la toma de decisiones es mucho menos abstracta. Sin
embargo los sujetos siguen siendo concientes de que son parte de un estudio
experimental. Los experimentos de campo delimitados son un primo de los
experimentos sociales del siglo XX como los programas de empleo y subsidios para
la vivienda (3). Finalmente en un experimento de campo natural, los analistas
manipulan las condiciones experimentales de manera natural, de forma que los
sujetos no se den cuenta de que están participando en un experimento. Esta
aproximación combina los elementos mas atractivos del laboratorio y de la
obtención natural de datos: el azar y el realismo. Cada uno de esos tipos de
experimentos de campo es una forma de recoger datos. En las ciencias, los datos
son recogidos para tres propósitos: para proveer suficientes hechos que permitan
construir una teoría, para testear las predicciones de una teoría y para medir
parámetros claves.
Los experimentos de campo en economía pueden ser una herramienta útil para
cualquiera de los propósitos de los datos. Por ejemplo, Anderson y otros (4) han
usado un experimento de campo natural para recoger hechos útiles para construir
una teoría sobre reacciones de consumidores a las publicidades. Trabajando con
un catálogo de ventas, los autores manipulan la frecuencia con que los catálogos
de publicidad son enviados en forma aleatoria a muestras de consumidores
seleccionados.
Por un período de ocho meses, un conjunto de consumidores recibieron 17
catálogos, y otros recibieron 12 catálogos. La mayor frecuencia influenció las
ventas entre aquellos consumidores que no compraban con tanta frecuencia, pero
el efecto entre los consumidores mas valorados por la empresa fue negativo en el
largo plazo. Los resultados permitieron localizar con exactitud roles
importantes tanto para el embrujamiento de las marcas como para saber sobre como
la publicidad afecta el balance de las decisiones de los consumidores entre el
consumo presente y el futuro.
En otro experimento de campo reciente, Reiley y Katkar (5) usaron los remates en
Internet para testear la teoría de los precios de reserva en los remates. Los
autores diseñaron un experimento de campo para comparar compras hechas en
remates con precios secretos vs de reserva, dos aproximaciones comunes usadas en
los remates de bienes en la web. Remataron 50 pares de cartas de Pokemon en
eBay: una con una oferta mínima del 30% del valor de lista, y una con una oferta
mínima de $0.05 y un precio de reserva secreto igual al 30% del valor en lista.
Manteniendo el precio en secreto se redujeron las posibilidades de vender
cualquier carta, la cantidad de oferentes serios en un remate, y el monto de las
ofertas ganadoras. Además, contrariamente a las creencias de muchos vendedores
de eBay y a las predicciones de modelos de oferta de comportamiento racional,
usando precios de reserva secretos en lugar de los precios de reserva públicos
actuales rebajó las expectativas de retorno de los vendedores.
Un ejemplo de un experimento natural diseñado para medir parámetros claves de
una teoría es (6), donde se asocian los parámetros de por qué la gente participa
en beneficencia y se los estima. En ese estudio Karlan y yo trabajamos con
beneficencia privada que fue recogida luego de obtener contribuciones de más de
50.000 contribuyentes. En un grupo, los solicitantes fueron informados de que
por cada dólar recabado, un donante de afuera se correspondería con la
contribución 1:1. Un grupo de control no recibió ninguna correspondencia, y
otros grupos recibieron correspondencias más generosas (por ejemplo 2:1 o 3:1).
El simple anuncio de que una correspondencia está libre incrementa los réditos
por solicitud en un 19%. Además la correspondencia ofrecida incrementa la
probabilidad de que un individuo done en 22%. Estas estimaciones arrojan luz
sobre un parámetro clave para la recaudación de fondos: cuan sensibles son los
contribuyentes al "precio" de dar.
En los ejemplos desarrollados, me centré en los experimentos de campo; pero los
mismos ejemplos pueden encontrarse para experimentos de campo manuales o
enmarcados. Todas las aproximaciones al trabajo de campo, a los experimentos de
laboratorio y a los métodos econométricos usando generación natural de datos
deben ser pensados como complementos fuertes, mucho mas que la teoría y el
empirismo. La combinación de conocimientos adquiridos de cada metodología
permitirá a los estudiosos profundizar en el desarrollo de la comprensión
científica. Por ejemplo, los economistas han demostrado que hay mucho para
avanzar en el recabado de datos de una variedad de configuraciones, controladas
y no controladas. En esos casos donde los comportamientos son robustos, el
consejo a los policy-makers no puede ser inequívoco. En otras instancias, los
comportamientos pueden diferir sistemáticamente, y desarrollar teorías para
explicar esas discrepancias influye en nuestro entendimiento económico.
Ganancias similares pueden acumularse entre las ciencias más similares.
Referencias
1. J. J. Heckman, Int. Stat. Rev. 76, 1 (2008).
2. G. W. Harrison, J. A. List, J. Econ. Lit. 42, 1009 (2004).
3. J. A. Hausman, D. A. Wise, Social Experimentation (Univ. of Chicago Press,
Chicago, 1985).
4. E. T. Anderson, Y. Hu, E. Brynjolfsson, D. Simester, Econ. Inq. 46, 3 (2008).
5. D. Reiley, R. Katkar, Adv. Econ. An. Pol. 6, 7 (2006).
6. D. Karlan, J. A. List, Am. Econ. Rev. 95, 1688 (2007).
Publicado el 15 de julio en
www.sciencemag.org. Reproducido en nuestro sitio únicamente con
fines informativos y educativos.